Escrito el 03 de septiembre 2009
La pedida es una costumbre muy arraigada en nuestro país y tiene un gran significado para los novios y sus familias, ya que desde este día tendrán un lazo de unión muy fuerte. Básicamente se trata de que el novio le pida permiso al papá de la novia para casarse con su hija y de formalizar el compromiso de los novios ante las familias de ambos.
Antiguamente los novios debían esperar la aceptación del papá de la novia sobre la decisión de contraer matrimonio, mucho antes de que ellos comenzaran a planear su boda. Con el tiempo esta tradición que continua, se ha modernizado y ahora se lleva a cabo para que se reúnan los papás o familiares de ambos novios y convivan antes de la boda.
Son los novios los encargados de ir presentando a las dos familias. En los postres, se intercambian los regalos y luego, se dan a conocer los detalles de la boda, la fecha y el lugar de celebración de la ceremonia.
Tradicionalmente se acostumbra que la novia obsequie un reloj al novio, mientras que este, entrega a la novia el anillo de compromiso, con un diamante o piedra preciosa. En lugar del anillo también puede hacerse entrega de un brazalete. Luego del intercambio de regalos, se acostumbra a que el padre de la novia proponga un brindis por la felicidad de los futuros contrayentes.
Enseguida el papá del novio toma la palabra para expresar su sentir y al final, se propone un brindis por los novios. Los novios y demás familiares también pueden decir algo si así lo desean. En caso de que el padre de la novia o del novio haya fallecido, tomará su lugar el primogénito o el familiar más allegado.
La formalidad es como ustedes lo quieran desde algo muy elaborado y elegante hasta algo sencillo e informal.